HISTORIA




Tradicionalmente se da como fecha de la fundación de la cofradía el año 1691, un siglo después de que llegara la imagen a la iglesia de San Nicolás. Hasta el 30 de julio de 1698 no se recibe la aprobación episcopal de los estatutos y no existe constancia de actividad de la cofradía hasta el año 1708.  Según recoge Ana María Sabe Andreu en su libro Las Cofradías de Ávila en la Edad Moderna, los actos que celebraba la Cofradía eran:
  • Una fiesta el 9 de febrero, que es el día en el que se sigue celebrando la Virgen de las Angustias en varios pueblos de la provincia, como Arévalo, Cuevas del Valle o Zapardiel de la Ribera, entre otros.
  • Otra fiesta el primer domingo de septiembre. Ésta era una celebración más ludica, ya que junto con San Isidro eran las dos fiestas grandes del barrio de San Nicolás.
  • El último de los actos era el canto de la salve en Sábado Santo, simbolizando así el acompañamiento de los cofrades a la Madre tras la pérdida de su Hijo.

Desaparición de la Cofradía

La cofradía entró en declive en el siglo XIX llegando a su desaparición a principios del XX, concretamente en el año 1.918, ignorándose los motivos que dieron lugar a ello. Pese a esto se mantuvo el culto a la Virgen saliendo en procesión acompañada solo por mujeres. También se intentó incentivar la devoción a las Angustias mediante el otorgamiento de indulgencias que dieron varios obispos de la Diócesis, apareciendo así la tradición de velar la imagen el Viernes de Dolores, algo que se sigue manteniendo en nuestros días.


Resurgir de la Cofradía

En 1950 los Jóvenes de Acción Católica dan un impulso a la Semana Santa y deciden sacar la imagen de Nuestra Señora de las Angustias en procesión por las calles de la ciudad el miércoles santo. Según cuenta el Diario de Ávila del 31 de marzo de 1950 la procesión salió de la iglesia de San Nicolás y en el arco del Rastro se encontró con la imagen de Cristo Atado a la Columna, que estaba escoltada por la guardia de honor del Sagrado Corazón. Este fue un momento que quedó en el ideario colectivo, ya que la imagen del Cristo Atado a la Columna, obra de Gregorio Fernández es uno de los iconos mas importantes de la Semana Santa abulense y a todos los que disfrutamos con el arte y la Semana Santa nos duele que en la actualidad no procesione por las calles de nuestra ciudad. Los herederos de aquella escolta del Cristo atado a la Columna son los componentes de la banda del Amarrado, que en su banderín llevan bordada la columna de Cristo, el anagrama de Santa Teresa escritora y el Corazón de Jesús. Hoy nos deleitan con sus notas y desde hace varios años nos acompañan con sus toques en la procesión del Silencio.

Desde 1950 hasta 1955 los Jóvenes de Acción Católica fueron quienes organizaron la Procesión del Silencio, ellos eran los que procesionaban con capuchón, aunque nunca le faltó a la Virgen la compañía de los vecinos del barrio. También participaron en algunos de estos desfiles las juventudes antonianas. Cabe destacar que en el año 1953 salió la procesión de la iglesia de Santiago, según documentó Felix de las Heras, a través de la revista Camino, que nos da la hora de salida, las 20,30 que aún se mantiene en la actualidad. Durante varios años la Virgen de las Angustias se encontraba en el arco del Rastro con el Cristo del Amor, un grupo escultórico del Calvario que se conserva en la iglesia de San Juan y que en la actualidad tampoco procesiona.


Años mas tarde también procesionaría con el Cristo Crucificado que se conserva en una de las capillas de la Iglesia Parroquial de Santiago, y que pertenecía a un calvario del Retablo del Altar Mayor de la Iglesia.
Cristo Crucificado
(Parroquia de Santiago)

De estos primeros tiempos se recuerdan las dificultades para procesionar la imagen, cuando hoy vemos la remodelada carroza en la que se lleva la Virgen, pocos se acuerdan de aquellas ruedas de bicicleta que sirvieron para hacer rodar la primera carroza que tuvo Nuestra Señora de las Angustias.

Aquellos vecinos de San Nicolás que llenos de ilusión volvieron a poner en marcha esta cofradía, merecen todo nuestro respeto y agradecimiento.

Detalle del Acta del 18-12-1956
Sólo 10 caballeros aparecen en el acta refundacional de la cofradía: Pablo Sánchez, Gregorio Miján, Pascual García, Domingo Pérez, Hilario Grande, Heliodoro Gutiérrez, Nicolás Sánchez, Aproniano Adanero, Rafael Martín y Germán Sánchez; se reunieron con el párroco de Santiago en la tarde del día 18 de diciembre de 1956 y allí mostraron la necesidad de refundar la cofradía comenzando los actos de la misma en la semana Santa del 1957. En este mismo año también se organizaron las fiestas en honor a la Stma. Virgen en el mes de septiembre, con misas, dulzaina y procesión por la barriada, siendo la fiesta principal el domingo más cercano al día 15 de septiembre, según consta en dicho acta. Durante años se han mantenido estas fiestas en el mes de septiembre con toques de dulzaina y tamboril, tirada de cohetes, juegos autóctonos y otros tipos de actos. En la actualidad se celebra un triduo durante los días, 13, 14 y 15 de septiembre. Después de la misa del Triduo del día 15 se organiza la Procesión, por la barriada, con la Virgen de las Angustias en andas y con el rezo del Santo Rosario.

Los primeros cofrades eran principalmente vecinos del barrio, hombres y mujeres, estas últimas formaron dentro de la cofradía la sección femenina de “Las Damas de honor de Nuestra Señora de las Angustias”, encargándose por turnos semanales de la limpieza y ornado del Altar y Trono de la Virgen.

La fundación de la Junta de Semana Santa de Ávila vino a dar un impulso a los desfiles procesionales. A partir de los últimos años de la década de los 80 aparecieron nuevos desfiles, llegando hasta el momento actual, donde no hay día de la Semana Santa que no salga al menos una procesión a la calle. La riqueza de las imágenes, así como la buena organización de los actos, pero sobre todo la implicación de todos los abulenses y visitantes que contemplan las manifestaciones de piedad popular, han desencadenado que nuestra Semana Santa haya sido declarada de Interés Turístico Internacional, el pasado día 14 de febrero de 2.014.

La cofradía de Nuestra Señora de las Angustias ha contribuido al realce de la Semana Santa abulense con la adquisición de dos nuevas imágenes, el Cristo de la Agonía y el Cristo Arrodillado.

El Cristo de la Agonía fue comprado en la madrileña casa Garín a finales del año 1.984. Fue bendecido el día 29 de marzo de 1.985, Viernes de Dolores,
Cristo de la Agonía
           (Iglesia de San Nicolás)
durante el Septenario en honor a la Stma. Virgen, por el Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo de Ávila, D. Felipe Fernández, siendo ayudado por D. Jesús Jiménez, Párroco de Santiago y D. Juan Navarro, sacerdote de la misma. Procesionó por primera vez por las calles de Ávila el miércoles día 3 de abril de ese año de 1.985, junto con la imagen de la Virgen de las Angustias, en la Procesión del Silencio. El color anaranjado de los focos de su primitiva carroza o la rama de almendro en flor que suele llevar junto al arranque de la cruz son dos de las  características de esta imagen que han quedado en el ideario colectivo. Durante varios años el Cristo de la Agonía también procesionó el Viernes Santo,  en la Procesión denominada del “Santo Entierro”, acompañando al Real e Iltre. Patronato de Nuestra Señora de las Angustias y Santo Sepulcro.

Con motivo del 30 Aniversario, en el año 2.015, y durante la fiesta en honor a la Stma. Virgen de las Angustias, que se celebra en el mes de septiembre, la imagen del Stmo. Cristo de la Agonía, llevada a mano por los tiradores habituales de las tres carrozas que salen durante la Semana Santa, acompañó durante la tradicional Procesión del martes día 15, a la Stma. Virgen de Nuestra Señora de las Angustias.



Procesión del Miércoles Santo


La adquisición del Cristo Arrodillado se realizó en el mes de agosto del año 1.992, según documento privado entre la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y el escultor José Francisco Javier Díaz Pintor, natural de Madrid y residente en Mombeltrán. En dicho documento el escultor se comprometía a entregar terminada la obra a primeros de marzo del año 1.993. 


Cristo Arrodillado
La imagen está inspirada en el Santísimo Cristo Arrodillado que se venera en la Parroquia de la Santa Cruz de la localidad abulense de Santa Cruz del Valle. Según cuentan los directivos de aquella época el escultor hizo un boceto en barro del que surgió meses más tarde la imagen. El cuerpo de está realizado en una sola pieza de madera noble de pino denominado del “Norte”; las manos y la cara son de abedul. El artista que dio vida a la madera cayó enfermo, por lo que se puede considerar una obra inacabada, ya que la policromía no está consolidada; el Secretario de la Cofradía de aquel año, retocó la pintura de las manos y de los pies. La imagen del Santo Cristo Arrodillado fue bendecida el 31 de marzo de 1.993, durante el septenario a la Santísima Virgen de las Angustias, por el Ecmo. y Rvdmo. Sr. Obispo de Ávila, D. Antonio Cañizares Llovera. 


Procesionó por primera vez el miércoles santo día 7 de abril, en la Procesión del Silencio, junto a las imágenes del Cristo de la Agonía y de la Virgen de las Angustias. En la curva del arco del Rastro una ambulancia permitió al escultor Díaz Pintor encontrarse con la obra salida de sus manos, rememorando la subida de Cristo al Monte Calvario teniendo como telón de fondo la muralla de Ávila.


Y es que el recorrido de la procesión del Silencio cada miércoles Santo es uno de los más llamativos que existe en la Semana Santa abulense. La salida de la iglesia de las imágenes, con los toques de las bandas del Amarrado de Ávila y de la cofradía hermana Cristo Despojado de Valladolid, las saetas en la abarrotada plaza del Rollo, la subida de la calle Francisco Gallego, el lento caminar por el paseo del Rastro y la entrada en la Catedral son momentos para vivir y rememorar cada año.